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El diputado
provincial y alcalde de Bornos, Hugo Palomares, defenderá una moción en el
Pleno de la próxima semana en la que planteará medidas como que se declare a la
Sierra Zona de Difícil Cobertura de profesionales sanitarios que lleve
aparejado un aumento en las retribuciones o facilidades en los alojamientos, el
aumento de plazas de Médicos Internos Residentes (MIR) o la creación de puntos
de urgencias con ambulancia y personal médico y de enfermería las 24 horas
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| Hugo Palomares (izqda ) con el subdirector de área de Gestión Sanitaria del SAS en la Sierra em un encuenctro reciente |
El diputado provincial de
Adelante, Hugo Palomares, llevará al próximo pleno de la Diputación Provincial
de Cádiz una moción con la que plantea una ofensiva institucional que afecta a
la Junta de Andalucía, especialmente y al Gobierno central, a favor de la
mejora de la atención sanitaria en la comarca de la Sierra de Cádiz. El también
alcalde de Bornos y coordinador comarcal de IU en la Sierra considera que “la la
comarca de la Sierra ha sido tratada por las administraciones como zona de
segunda categoría en muchos aspectos, pero de manera especial, en lo relativo a
la atención sanitaria”.
De esta manera, Palomares pedirá
el apoyo del Pleno provincial a la petición de que la Junta declare a la Sierra
de Cádiz como “zona de difícil cobertura y que ésta lleve aparejada una mejora
considerable de la retribución a los facultativos y que la misma puntúe mejor
en los futuros procedimientos de bolsas de trabajo”. En este sentido, reclama al Gobierno andaluz
que declare a la Sierra como zona de especial retribución, que las guardias
localizadas existentes en todos los pueblos pasen a guardias permanentes en los
centros de salud, así como que se creen un punto de urgencias con ambulancia,
personal médico y de enfermería que atienda en todos los municipios de la
Sierra de Cádiz las 24 horas del día todos los días del año.
Tanto a la Junta de Andalucía
como al Gobierno central, reclama el diputado de IU en el grupo Adelante que
abran los canales de colaboración necesarios con los ayuntamientos para
facilitar las estancias de los profesionales en los lugares de trabajo, de
manera especial el alojamiento en el municipio en cuestión. Finalmente, la
proposición pide que se inste al Gobierno central a aumentar el número de
plazas de Médicos Internos Residentes (MIR).
Palomares recuerda que “la
comarca de la Sierra es la única de toda la provincia que no dispone de un
hospital público, de manera que el hospital de referencia para gran parte de la
población es el Hospital Virgen de las Montañas de Villamartín, un centro
privado concertado” y además, afirma que “éste no es el único problema, ya que
la atención primaria sufre demasiadas carencias y no presta el servicio que
debiera a los ciudadanos de la Sierra, que pagamos los impuestos como lo hace
el resto de población de la provincia”.
El coordinador comarcal de IU en
la Sierra lamenta “los graves problemas del Servicio Andaluz de Salud para
sustituir médicos u ocupar vacantes, ya que a la falta generalizada de estos
profesionales, se une la dificultad de la lejanía y en ocasiones, el
aislamiento de muchos municipios, agravado por las malas comunicaciones, hacen
que este destino sea poco atractivo para los facultativos”. Junto a esta
situación, Palomares indica que los vecinos de la Sierra padecen la falta de
continuidad de los facultativos en los centros de Atención Primaria, de manera
que “cada pocos meses, la población es atendida por un profesional distinto, lo
que refleja la precariedad laboral del personal y el mal servicio que se presta
al ciudadano”.
Cita el diputado provincial datos
significativos sobre el mal funcionamiento de la sanidad en la Sierra como el
caso de “Villaluenga o Benaocaz, que no disponen de médico las 24 horas del día,
en municipios grandes es difícil cubrir guardias, vacaciones o incluso días de
descanso, en Olvera la atención pediátrica es muy deficitaria y los vecinos de
Alcalá del Valle, Setenil o El Gastor, que para someterse a pruebas
radiológicas tienen que utilizar carreteras en muy mal estado y peligrosas”.
Esta situación lleva provocando
“un malestar generalizado entre la población -señala Palomares-, que ha llevado
a la recogida de firmas en la comarca, a quejas formales y a una sensación de
impotencia ante la falta de respuesta de las administraciones hacia esta
comarca”.
